Las democracias caídas del cielo

El gobierno alemán ha decretado restricciones energéticas para toda la población y una advertencia: será un otoño y un invierno duro para la economía y todos tendremos que realizar sacrificios. La inflación galopante pondrá en dificultades a las familias y para los más desfavorecidos vendrán meses muy duros. Alemania se anubla por el día, ante un contesto repleto de incertidumbres y obscurece por la noche. Para cualquier persona que haya paseado por Berlín una noche de invierno, ya de por sí sombría, con estas restricciones la ciudad le puede llegar a parecer un gran decorado de una película apocalíptica.

Macron ha ido más hayá: pide a los franceses: “esfuerzos y sacrificios” , al más puro estilo del Churchill de la Segunda Guerra Mundial, y ha decretado en su discurso que ha llegado el fin de la abundancia energética y de la liquidez económica y “el fin de la evidencia de que las democracias acabarían imponiéndose y del fin de las guerras”. El ejercicio de pedagogía con el que el mandatario francés pretender concienciar a los franceses y, por extensión, a los europeos es digno de análisis. Este ejercicio didáctico tiene un importante y contundente mensaje final: la perdurabilidad de las democracias requerirá de sacrificios.

¿A qué sacrificios se está refiriendo? ¿Sacrificios económicos? Por supuesto ¿Sacrificios energéticos? Son evidentes. ¿Racionalización de los recursos? Es de sentido común. Pero la Democracia es un sistema político, un sistema que defiende la soberanía del pueblo y que no, no nos ha caído del cielo, las democracias nos las hemos ganado a pulso los ciudadanos y, en muchos casos (en los que la sinrazón se impuso a la razón) a base de “sangre, sudor y lágrimas”.

Las democracias, como cualquier otro sistema de organización política, han podido estar en entredicho. Lo están en la actualidad ¿Por qué no? Todo ha de ser susceptible de nuevos planteamientos, pero hasta hace muy poco tiempo muy pocos dudaban que las democracias eran los sistemas de organización menos malos que los seres humanos habíamos sido capaces de crear. Y la pregunta que nos debemos hacer, en este momento, es la siguiente: ¿hemos inventado algún sistema política que supure a la democracia hoy en día?

Las democracias están siendo amenazadas, es otra de las evidencias que podemos extraer de las palabras de los principales dirigentes occidentales. Las democracias son imperfectas, no es menos cierto, son frágiles (lo estamos viendo), pero es lo mejor que tenemos, no lo menos malo, si no la mejor forma de defender un sistema cimentado en los derechos, en la libertad y el respeto a la diversidad.

Ahora toca realizar sacrificios para defender la democracias, para defender nuestros valores, nuestros derechos y nuestra libertad y esos sacrificios, esos otros sacrificios hacen referencia a no quedarse con las manos cruzadas, a opinar sobre lo que está ocurriendo, a no tener miedo a defender tus ideas y estos otros sacrificios hacen referencia, también, e invitan a tener que realizar un ejercicio retrospectivo a todos aquellos que no saben, a todos aquellos a los que nadie ha contado de dónde vienen las democracias, cómo se consiguieron, a todos aquellos que no saben que es lo que ofrecían a los ciudadanos los regímenes que no eran democratas, que es lo que siguen ofreciendo y que es lo que les pueden ofrecer en un futuro próximo y a todos aquellos que han crecido creyendo que las democracias cayeron del cielo.   

Fran Sardón

Publicado por fransardon

Soy un activista social interesado en opinar.

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